Acerca de

Hablemos de mí…

Mi nombre es Lindsey M. Maldonado Sevilla. Nací el 3 de marzo de 1996 en Manatí, Puerto Rico. Actualmente, continuo viviendo en el pueblo en el cual nací y tengo 20 años de edad. Además, curso mis estudios universitarios en Universidad de Puerto Rico en Arecibo, donde estoy en el proceso de obtener mi bachillerato en microbiología. Por otro lado, soy una mujer de tez blanca. Tengo ojos color marrón y cabello castaño. Como la mayor parte de las puertorriqueñas, soy de estatura baja ya que mido 5 pies y 3 pulgadas. En adición, soy una persona seria, pero con buen sentido del humor. Cabe mencionar, que la sinceridad y la amabilidad forman una parte integral de mi personalidad. Sin embargo, tengo un carácter fuerte, el cual es poco notable ya que soy alegre y no tiendo a mostrar con frecuencia dicho carácter. Entre mis actividades favoritas están: hacer “roadtrips”, ir al cine, comer en lugares distintos, tomar fotografías, escuchar música, ver películas, entre otros. Una de las cosas que más amo es comer, en especial, la pizza. La comida en una salida de fin de semana ¡no puede faltar! al igual que unas buenas amistades, pareja o familia. Es una de las cosas que más disfruto en la vida.

Mis padres llamados Juan Maldonado y Xiomary Sevilla son naturales de Manatí, lugar en el que ambos se conocieron. Desde pequeña, he vivido en dicho pueblo, donde me crie con mis abuelos paternos: Hector Maldonado y Celia Casañas. Mi infancia transcurrió en la casa de mis abuelos paternos, quienes han aportado de manera significativa en lo que soy actualmente como ser humano. Desde la edad de 4 años hasta el año pasado, viví en Barceloneta junto a mi madre, y mi hermana llamada Paola Rivera Sevilla. Mi hermana es el ser humano con el que más discusiones o encontronazos puedo tener, pero con quien disfruto de su compañía. Acaso, ¿Qué hermanos no pelean? La relación de Paola y yo ha madurado y se ha vuelto más especial con el pasar de los anos. Actualmente, ella tiene 15 años, por lo que tiene mayor capacidad intelectual para comprender mejor las situaciones de la vida. A pesar de todas las discusiones que podamos tener o los eventos negativos que han ocurrido, yo soy para ella un ejemplo a seguir, alguien a quien admira aún cuando no lo mencione directamente. Por otra parte, hace un año atrás vivo en Manatí con mis abuelos paternos. Mis abuelos son las personas que han moldeado mi forma de ser como ser humano. En resumen, lo extrovertida y conversadora que soy se lo debo a ellos, con quienes fácilmente puedo estar conversando incansablemente durante horas.

Soy ex alumna del Colegio Inmaculada Concepción de Manatí. Allí curse la escuela elemental y secundaria. Es una institución en la que se fomentan los valores humanos y religiosos. Fue el lugar donde cultive el respeto y la disciplina. Usualmente, los estudiantes de escuela secundaria son rebeldes y pierden el tiempo en cosas sin importancia. Sin embargo, yo me di a la tarea de estudiar con mucho ímpetu. De esta manera, obtuve premiaciones en la graduación de cuarto año. Como consecuencia de dicho esfuerzo, logre entrar al sistema UPR. Entre al bachillerato el cual solicite, microbiología. Escogí dicho programa porque tengo interés en continuar estudios graduados en la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas.

Como todo en la vida, podemos equivocarnos y de los errores aprendemos. De la misma manera, yo aprendí. Hace un año atrás, visite el Recinto de Ciencias Médicas en busca de aclarar dudas en relación a cursos que son requisito para solicitar admisión a la Escuela de Medicina. Sin embargo, salió a relucir que lo que yo planificaba estudiar no era realmente lo que yo había seleccionado. La profesión que yo deseaba ejercer era anestesióloga. Dicha profesión implica estudios en medicina seguido de una especialidad en anestesia. Además, requiere internados, residencia, experiencias de trabajo comunitario, entre otros. Es importante destacar que un anestesiólogo es un doctor en medicina con una especialidad, por lo que no tiene participación directa con el paciente. Por el contrario, da instrucciones al enfermero anestesista para suministrar la anestesia y se encarga de monitorear el equipo utilizado para suministrar la misma. Mi anhelo en esta vida es ser enfermera anestesista. Por tal razón, tuve que tomar la determinación de cambiar el bachillerato que estaba cursando. En ese momento, me sentí muy estresada y confundida, pero comprendí que fue mejor haberme dado cuenta a tiempo que nunca haberlo hecho. Desde entonces, he luchado incansablemente y he conversado con diversas personas para lograr efectuar ese cambio. Esta experiencia me ha servido de aprendizaje e impulsado a ser más independiente. Finalmente, culminare mi bachillerato en enfermería, tendré la experiencia necesaria para solicitar la maestría en anestesia y me licenciaré como enfermera anestesista.

En mi vida siempre me he planteado metas a corto y largo plazo. Una de mis metas a corto plazo y la más importante es entrar al RCM para el próximo agosto 2017. Para lograr la misma he trabajado incansablemente. Por otro lado, tengo el interés en mejorar el manejo de mi tiempo para que este me alcance para llevar a cabo todas mis tareas pendientes día a día. Como metas a largo plazo evalúo: graduarme con honores de la UPR, dedicarle tiempo a mi familia, ser totalmente independiente y obtener mi propia casa. Entiendo que como todos los seres humanos, quiero sentirme auto realizada y así me sentiré el día en que logra cada una de las metas que me he propuesto.

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